Si pudieras elegir que ser, ¿qué elegirías?
Pues obvio que un triunfador, un ganador, pero quien es él que determina si lo eres o no. Según el mundo un ganador, un triunfador, puede ser aquel que se sale con la suya, sin importar la forma, es decir que puede ser alguien que engañe, que mienta, que pase por encima de otros.
Un triunfador para el mundo puede ser alguien que tiene mucho dinero, que tiene muchas cosas, ropa, bicis, motos, autos, el último Celular o la última Play
O tal vez que tiene muchos like en las redes sociales, muchos aparentes amigos.
Pero la verdad es que todo eso es momentáneo y no llenará nunca tu corazón ni te dará Paz
Ser un triunfador para el mundo tal vez no es lo que debamos ser sino más bien un Triunfador para Dios, un ganador para Él
La Palabra de Dios nos muestra la vida de José, un hombre que si bien tuvo sueños de grandeza, paso por muchas dificultades, lo vendieron como esclavo, luego lo difamaron y lo metieron preso, se podría decir que era un total perdedor; sin embargo, en cada lugar, en cada cosa que le dijeron que haga, siempre lo hizo bien, siempre fue responsable sin importar las injusticias o malos momentos y termino administrando todo Egipto; termino siendo un gran triunfador.
Si nosotros dejamos de hacer lo que para el mundo es importante y aplicamos lo que nos dice
Colosenses 3:23 (TLA)
Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo y no a la gente.
Seremos unos vencedores, Triunfadores en todo.
Aplicación Teoterápica
Un ganador es aquel que todo lo que hace lo hace para glorificar a Dios. Hay que ser responsables, dejar de buscar culpar a otros, dejar de postergar nuestras actividades, dejar la queja, para ponernos en acción
Este es el tiempo perfecto para ser Triunfadores, ganadores en Cristo, haciendo todo como para Dios y no para la gente con la ayuda del Espíritu Santo si podemos.
