“El corazón humano es lo más engañoso que hay,
y extremadamente perverso.
¿Quién realmente sabe qué tan malo es?”
Jeremías 17:9
El amor y las buenas relaciones fueron establecidas por Dios para ser manifestadas dentro del hogar. Dado que el corazón alberga tantas ambiciones y engaños, como nos muestra la Biblia; no le ha sido posible al hombre establecerlos en sus propias pensamientos y lógicas como fundamento de su familia.
Al establecer las propias reglas y ordenanzas, la célula básica de la sociedad se fue deteriorando, llegando así a comprobar la verdad declarada en la palabra de Dios: desamparo, abandono, mal trato, desvalorización, violencia (física, psicológica, económica etc.), abuso y toda clase de corrupción en el corazón del hombre.
“Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra” (Genesis 6:11-12)
Lamentablemente el lugar preparado para que el niño se forme con principios y valores de vida trascendentales; la Familia, hoy está reproduciendo modelos que están en contra de los principios de Dios.
La Biblia nos orienta para encontrar salida a este problema mundial. En ella encontramos sanidad, libertad, restauración en todos los campos de la vida.
